Día 3: Roma alternativa y Trastevere

Día 3: Roma alternativa y Trastevere

El recorrido de nuestro tercer día en Roma nos lleva a la parte más alternativa y desconocida de la capital por la mañana. En concreto, veremos los barrios de Ostiense, la Exposición Universal de Roma y el monte Testaccio. Por la tarde, visitaremos un clásico de la ciudad, el barrio del Trastevere.

Centrale Montemartini

Compramos la entrada a los Museos Capitolinos combinada con la visita a este otro museo, bastante más apartado del centro y, por lo tanto, fuera de la mayoría de circuitos turísticos. Por la distancia desde Termini, cogemos la línea 1 del metro hasta Garbatella, desde donde andamos y en 20 minutos en total llegamos al museo. Tenemos el acceso reservado para las 9h y llegamos temprano, así que ideal para tomar dos capuccinos y dos croissants en una cafetería cercana al museo por 4,4€.

La Centrale Montemartini es un museo dedicado a la Antigua Roma y de hecho alberga parte de la colección de los Capitolinos, pero está ubicado en la primera central termoeléctrica pública de Italia. Así, se consigue una peculiar unión entre la arqueología clásica y la arquitectura industrial que bien merece una visita.

Nosotros dedicamos cerca de 1h30 al museo, que además de la colección permanente tenía también una colección temporal sobre los etruscos.

EUR

Salimos de la Centrale Montemartini a las 10h30 y decidimos alejarnos dos paradas de metro más de la ciudad hasta la parada EUR Magliana. Las siglas EUR se corresponden a la Exposición Universal de Roma, que debía celebrarse en 1942 para conmemorar 20 años en el poder del dictador Benito Mussolini. Sin embargo, por la Guerra Mundial, el evento nunca llegó a materializarse y solamente quedaron los edificios de mármol blanco, de inspiración futurista.

Para nosotros fue una parada breve, ya que principalmente queríamos echar un vistazo al Palacio de la Civilización Italiana. El nombre indica ya el patriotismo desmedido del fascismo. Sobre las fachadas se encuentra la inscripción: «Un pueblo de poetas, artistas, héroes, santos, pensadores, científicos navegantes, inmigrantes». La forma del edificio, de forma cúbica con arcos redondeados aspiraba a ser una interpretación futurista del Coliseo a ojos de Mussolini.

Ostiense

Aprovechamos que el billete de metro incluye un viaje en el transporte subtérraneo y trasbordos en bus 90 minutos tras la validación, para coger un autobús desde EUR hasta las inmediaciones de la estación de trenes de Ostiense. Paramos aquí porque se trata de uno de los barrios con más street art de Roma. En concreto, destacan los graffitis de Blu en la Via del Porto Fluviale. Además de la colorida fachada del edificio, en uno de sus laterales encontramos otra obra que muestra un barco en pleno desalojo por la construcción desmesurada, una metáfora de que el espacio del que disponemos es limitado y de que la gentrificación desplaza a los habitantes de las ciudades.

Mercado Testaccio

Desde Ostiense seguimos a pie rumbo al mercado Testaccio. La via del Porto Fluviale correspondía en su día a un antiguo lugar de desembarco de mercancías sobre el río Tíber. Con el paso de los siglos, los fragmentos de las ánforas usadas para el transporte se fueron acumulando en un montículo que, poco a poco, se fue recubriendo de tierra y vegetación, dando origen al monte Testaccio. ¡El cálculo aproximado es que bajo el monte podrían encontrarse hasta 25 millones de ánforas!

Muy cerca del monte, además de ver otros ejemplos de street art, encontramos el Mercado Testaccio, un mercado gastronómico muy recomendable a la hora de comer (cierra por la tarde). Tras dar un paseo entre los puestos nos decidimos por pedir en Le Mani in Pasta, un puesto de pasta hecha a mano muy recomendable. Dos platos de pasta y una cerveza Ichnusa nos costaron 19€. En la parte central del mercado hay sillas y mesas para consumir.

Cementerio no católico de Roma y la Pirámide de Caio Cestio

Después de comer, nos dirigimos al cementerio acatólico de Roma. Esta zona quedó designada como área para el entierro de los extranjeros protestantes que residían en la ciudad desde el siglo XVIII. El cementerio tiene un aire  romántico inglés, de hecho muy similar al de los cementerios que visitamos en marzo en Birmingham. Aquí se encuentran sepultados los poetas románticos John Keats y Percy Shelly, así como el alemán von Goethe. La visita es gratuita, pero se recomienda una aportación de 2€ para el mantenimiento del camposanto.

Desde el cementerio se puede ver perfectamente la pirámide de Caio Cestio o pirámide Cestia. Se trata de una estructura piramidal de estilo egipcio que mandó construir como mausoleo Caio Cestio, un magistrado romano en el siglo I a.C. Nunca se encontraron restos, por lo que se supone que fue saqueada en algún momento.

Barrio del Trastevere

Después de la visita al cementerio ponemos rumbo al barrio del Trastevere, aunque damos un pequeño rodeo para ver la Boca della Verità. Se encuentra ubicada en una de las paredes de la iglesia de Santa María in Cosmedín, frente al Tíber. No se sabe muy bien de donde proviene: podría ser la boca de una fuente, o incluso una cloaca, pero esta misteriosa máscara de mármol es objeto de todo tipo de leyendas. Hay quien dice que si mientes con la mano dentro de la boca, la pierdes.

Cruzamos el puente y nos encontramos ya en las calles del Trastevere. Entendemos que el barrio sea bonito y que se anime mucho por la tarde noche, momento ideal para tomar un aperol o cenar en alguno de sus muchos locales. No obstante, en nuestra opinión (seguramente impopular), hay mucho hype y está bastante sobrevalorado. Aún así, hay que ir a visitarlo aunque sea para tomar algo y visitar los tres puntos que os mencionamos a continuación. Y quién sabe, ¡igual os encanta!

Santa María in Trastevere

En la plaza principal del barrio encontramos una bonita fuente y una basílica con magníficos mosaicos dorados en la entrada y un campanario medieval del siglo XI.

Éstos son tan solo el preámbulo de la belleza que encontramos al entrar al templo. ¡Una visita imperdible en el Trastevere!

Santa Cecília in Trastevere

Aunque tenemos que alejarnos un poco de las calles más animadas del barrio, el paseo vale la pena 100% para visitar esta basílica. A priori, Santa Cecília es mucho más sobria y sencilla que Santa María. La iglesia data del siglo V y, aparentemente, se mandó construir sobre la casa de la mártir Cecília, patrona de la música. La nave principal cuenta con un mural del Juicio Final y un altar a Santa Cecília, en el que se puede ver una escultura barroca de Stefano Maderno que, supuestamente, se realizó sobre el cuerpo incorruptible de la santa y refleja los signos de su decapitación.

Pero lo más impresionante de Santa Cecília se encuentra bajo tierra. Justo al entrar, a la izquierda, hay una pequeña tienda con unas escaleras que descienden a las excavaciones y a la cripta. Ésta última es digna de visitar por si sola.

San Pietro in Montorio: el templete de Bramante

Última visita del Trastevere, el famoso templete de Bramante. Se ubica en la cima de un montículo, en la iglesia de San Pietro in Montorio, junto a la sede de la Academia de España en Roma. Es gratis, pero en tiempos de Covid conviene reservar, ya que solamente se permiten visitas guiadas con aforo limitado. Se visitan algunas salas de exposición de artistas de la Academia y el recorrido acaba en el sobrio templete, que se erige sobre el lugar en que San Pedro sufrió su martirio. En el centro del templete, de planta circular, justo debajo del altar, puede verse una caracola en el lugar donde se supone que se clavó la cruz.

Da Enzo al 29

Terminamos la visita a San Pietro in Montorio a las 18h30, ideal para tomar un aperol spritz en el Trastevere para hacer tiempo hasta la hora de cenar.

Ya hay cola a las 20h en el local de Da Enzo al 29 cuando llegamos y eso que acaban de abrir, pero por suerte todavía quedan mesas y nos sientan enseguida. Este lugar es bastante conocido en la zona entre italianos y extranjeros y se dice que sirven una de las mejores carbonaras de la ciudad. Así que pedimos eso (y damos fe que es impresionante) y tripas a la romana, otra de sus especialidades, además de una alcachofa alla giudia (a la judía) como entrante. Con vino de la casa, nos salió la cena por 32€ y estuvo todo buenísimo. Estamos bien llenos y eso que no hemos pedido postre, pensando ya en terminar la jornada con un gelato

Palazzo del Freddo di Giovanni Fassi

Cerca de nuestro alojamiento en Termini se encuentra el Palazzo del Freddo di Giovanni Fassi. Se trata de una heladería histórica, de las primeras que exportó su producto alrededor del mundo a principios del siglo XX. En la entrada hay un pequeño expositor donde se muestran los distintos productos disponibles (conos y tarrinas de diversos tipos y tamaños). El cono mediano valía 2,5€ y el (extra)grande, 3€. ¿A qué adivináis cuál pedimos a pesar de estar llenísimos de la cena? Tres bolas de helado cremoso de tamaño desproporcionado y encima, una cucharada enorme de nata. Estaba riquísimo pero casi dudo de mi máxima heladera: «por lleno que estés, un helado siempre cabe»…

Estamos tan llenos que esta noche hasta nos cuesta dormir, pero toca descansar porque mañana cambiamos de ciudad, aunque no vayamos muy lejos: nos toca visitar la Ciudad del Vaticano.

Roma, Nápoles y Pompeya en 10 días

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