Día 1: Roma antigua – Coliseo y Foros

Día 1: Roma antigua – Coliseo y Foros

Llegamos a Roma en tren regional desde Nápoles, a donde volamos desde Palma porque los vuelos eran mucho más económicos para nuestras fechas. Los trenes regionales tardan unas 3h en unir las dos ciudades y cuestan entre 10 y 15 euros. Hay opciones más rápidas pero, lógicamente, se pagan más caras. Podéis comprar billetes online aquí. Entre el vuelo, el traslado al centro, el tren y la entrada a nuestro alojamiento apenas tuvimos tiempo de dar un paseo nocturno por los alrededores del Coliseo, un comienzo prometedor de los días por venir.

Alojamiento en Roma

Las zonas más baratas para alojarse en Roma son Termini (alrededores de la estación) y Vaticani Prati (alrededores del Vaticano). La zona de Vaticani Prati es más tranquila pero queda más alejada de las demás atracciones del centro de Roma. Termini tiene más mala fama, sobretodo por la noche, pero andando solo un par de calles ya hay tiendas y restaurantes turísticos donde la sensación de inseguridad es inexistente. Otra buena opción si encontráis alguna oferta es alojarse en el Rione Monti, el barrio entre Termini y el Coliseo.

Nosotros encontramos precios muy competitivos por la falta de afluencia de turistas por el Covid. Además, reservamos a última hora y nos quedamos en una habitación doble con baño en Rome’s Best Holidays, 6 noches por el precio rebajado de 160€ en total.

Nuestros planes, la realidad y Roma en agosto

Queríamos empezar nuestra visita a Roma por orden cronológico, ¡cómo no! Pero por el aforo limitado en las distintas atracciones de la ciudad para frenar el Covid, comprando en línea tan solo unos días antes, no conseguimos entradas hasta las 12h del mediodía. Así que reorganizamos el día para visitar algunos puntos de interés en los alrededores, el Coliseo a mediodía, comer y, finalmente, dedicar la tarde a los foros.

En verano hubiera sido preferible girar el orden de la mañana y la tarde, porque en Roma en agosto la sensación es de estar constantemente frente al horno con la puerta abierta. Peeero, ¡no pudo ser y de verdad que fue durillo! Así que, si podéis, evitad a toda costa los foros por la tarde, que solo hay cuatro sombras contadas.

Dicho esto, ¡comenzamos con el itinerario!

Altar de la Patria e iglesia del Gesù

Desde Termini tardamos unos 25 minutos andando al primer punto de nuestro itinerario. Llegamos a una Piazza Venezia totalmente desierta, lo cual nos deja delante de un Altar de la Patria de un blanco más impoluto si cabe. Est monumento se concibió para conmemorar a Víctor Emmanuelle II, el primer rey de la Italia unificada. Hay quien lo ama y quien lo detesta, pues para construir esta gran mole se cargaron parte de la colina Capitolina y de un barrio medieval de la ciudad. Además, el contraste con los foros romanos colindantes es bastante impactante.

A unos pasos del Altar de la Patria se encuentra la chiesa del Gesù, la primera iglesia con una fachada plenamente Barroca y que sirvió de modelo a muchísimas otras, especialmente las iglesias jesuitas de Sudamérica. Vale la pena echarle un vistazo aunque si vais por la mañana quizás debáis esperar a que termine una de las innumerables misas que se suceden en el templo. El horario es de 7h a 12h30 y de 16h a 19h45.

Foro Imperial

A la izquierda y en la parte trasera del Altar de la Patria se extienden las ruinas de los Foros Imperiales. El de la izquierda es el foro imperial de construcción más tardía y del que se conservan la columna trajana, con un friso en espiral de las victorias del emperador Trajano contra los dacios, y la zona del mercado. Los Foros Imperiales pueden visitarse, pero con una entrada distinta a los Foros Palatinos. Se ve bastante desde la calle, así que entendemos que la entrada es para el interior de las ruinas del mercado y el museo, principalmente.

San Pietro in Vincoli

Seguimos por la vía de los foros imperiales, deslucida por las obras del metro, hasta los pies del Coliseo. Rodeamos el grandioso anfiteatro, que visitaremos a mediodía, y nos desviamos subiendo una cuesta desde donde se obtienen vistas muy bonitas al monumento.

Seguimos unos 500m hasta llegar a San Pietro in Vincoli. En el interior de esta iglesia se encuentran cadenas de San Pedro de sus cautiverios en Jerusalén y en Roma. Pero además de estas relíquias, en una capilla a la derecha del altar, la iglesia alberga la famosa escultura de Moisés de Miguel Ángel.

San Clemente, Scala Sancta y San Estefano Rotondo

Regresamos al Coliseo y continuamos nuestro recorrido por tres iglesias más antes del mediodía, que es cuando tenemos nuestras entradas al anfiteatro. La primera de nuestras paradas es San Clemente de Letrán, cuya arquitectura refleja distintas épocas del cristianismo en Roma. Nosotros tuvimos que conformarnos con echarle un vistazo a la nave central, ya que la iglesia estaba cerrada a visitas turísticas.

Seguimos andando pasando por delante de la basílica dei Santi Quattro Coronati (los Cuatro Santos Coronados), cuyo origen se remonta a los siglos IV y V y que ha pasado por diversas etapas, conservando el aspecto medieval. Solo pudimos ver el patio, pero creemos que debe ser un lugar digno de visitar.

Llegamos a la plaza de San Giovanni in Laterano para una de las visitas de carácter religioso más impresionantes de Roma, seáis creyentes o no: la Scala Sancta. La historia cuenta que en el año 326, Santa Helena, madre del emperador Constantino I, mandó traer la escalera de mármol del pretorio de Poncio Pilato por la que Jesucristo subió el Viernes Santo para ser juzgado.

La devoción es máxima y los fieles suben arrodillados los 28 peldaños, en actitud penitente. Desde 1723, los escalones están recubiertos de madera para evitar su desgaste, con algunos puntos marcados en los que se puede tocar el mármol. Es posible visitar este lugar de culto sin participar en el ritual. De hecho, a ambos lados de la Scala Sancta hay otras escaleras de uso común para aquellos que solamente quieren visitar el sitio.

Se acerca la hora que tenemos reservada para el Coliseo, así que nos dirigimos hacia allí, haciendo una parada en la última de las iglesias que tenemos marcada en nuestro recorrido de hoy, San Stefano Rotondo. Esta curiosa iglesia de planta circular es interesante de visitar por los frescos de diferentes martirios que adornan sus paredes.

El Coliseo

A las 11h45 llegamos al acceso al Anfiteatro Flavio con nuestras entradas reservadas online. Las entradas estándar cuestan 18€ e incluyen un acceso con horario al Coliseo y un acceso a los Foros Palatinos (sin franja horaria). Hay entradas por 24€ que incluyen la arena y los subterráneos. Y si solo vais a ir al Coliseo o vais a hacer una visita rápida a los foros, también podéis aprovechar las entradas reducidas a 12€ a partir de las 14h30.

Cuando nosotros visitamos era obligatorio haber comprado las entradas online por el coronavirus y solo tuvimos que hacer cola unos 10 minutos en el control de seguridad. De normal hay colas kilométricas en taquillas y también en seguridad, por lo que los 2€ de demás que se cobran por la reserva online están bien invertidos.

La visita al Colisseo nos llevó 1h30 aproximadamente, con mucha calma. Nos sorprendió muchísimo que el monumento romano, que data del año 80 d.C., fuera reconvertido en viviendas en épocas posteriores. Había talleres, se usó como almacén e incluso durante una época fue una fortificación perteneciente a una familia noble. Más adelante, un Papa decidió dedicar el anfiteatro a los mártires y mandó construir capillas en la arena. Además, hay un montón de información sobre los espectáculos que se llevaban a cabo en el anfiteatro, que era gratuitos y abiertos a todos los ciudadanos.

Lo más impresionante es sin duda ver la elíptica arena desde el piso superior. A la arena en sí y a los subterráneos, solamente se accede con la entrada completa.

Dónde comer cerca del Coliseo y los Foros: Alle Carrette

Salimos del Coliseo sobre las 13h30 y dedicamos un rato a admirar el Arco de Constantino antes de ir a comer.

En los alrededores del Coliseo y de los Foros hay muchos restaurantes turísticos. Allí donde os llamen los camareros, ni os acerquéis. Muy cerquita, en un callejón sin salida se encuentra Alle Carrette, un restaurante con precios muy asequibles: la mayoría de platos de la carta no pasan de 10€. Pedimos dos pizzas bastante buenas (aunque nada que ver con las napolitanas), vino de la casa y dos espressos. La cuenta nos salió por 24€.

¿Nos hemos saltado el postre en el restaurante? Pues sí, ¡porque un primer día en Romano puede ser completo sin probar un verdadero gelato! Aprovechamos para recorrer algunas calles del pintoresco Rione Monti hasta Fatamorgana, una pequeña cadena heladera cuya peculiaridad es que sirven las combinaciones de sabores más originales. Lo complicado es elegir porque hay un montón: chocolate de Madagascar, miel y piñones, pastel de zanahoria, flores de violeta…

Foro Palatino

Ya lo hemos dicho antes, pero no nos cansaremos: no vayáis a los foros por la tarde en agosto. Con todo el sol, el único consuelo de nuestra visita fueron las múltiples fuentes que se encuentran entre las ruinas para rellenar las botellas de agua. Para cubrir toda la extensión de los foros Palatinos y sus puntos de interés principales necesitaréis unas 3h30 aproximadamente.

Entre los puntos más importantes se encuentran el templo de Vesta, la basílica de Majencio y el Arco de Tito. Sin embargo, hay tanto por ver que lo mejor para los foros es que vayáis guía en mano.

¡Y no os perdáis las vistas desde la colina del Palatino!

El Jardín de los Naranjos

Cuando salimos de los foros a las 19h ya no da tanto el sol, ¡qué alivio! Nos acercamos al Circo Máximo, otro vestigio romano donde se llevaban a cabo las carreras hípicas. Por la hora que es, aún con los pies derrotados nos vamos a ver la puesta de sol al Jardín de los Naranjos (20 minutos a pie).

Si ya os habéis dado una hartada de andar, hace mucho calor o, por el contrario, es invierno y el sol se pone más temprano, la alternativa más lógica y cercana para ver la puesta de sol en Roma sería desde el Campidoglio, donde se ubican los Museos Capitolinos. ¡Nosotros dejamos esta puesta de sol para el día siguiente, que fuimos a los museos!

Al Jardín no cesa el ir y venir de gente que viene a contemplar la puesta de sol sobre la basílica de San Pedro del Vaticano en el horizonte.

Un poco más adelante del parque donde se encuentra mirador, está
il buco della serratura, una cerradura perfectamente alineada con la la cúpula de San Pedro. Hace unos años se vendía como uno de los “secretos” mejor guardados de la capital. Además, salió en la película de La gran belleza y se hizo todavía más famoso. En tiempos de covid fue el lugar donde nos encontramos más cola en Roma.

Con estas vistas nos despedimos de nuestro primer día en Roma. ¡Mañana nos esperan la Fontana di Trevi, el Panteón, la Piazza Navona y mucho más!

En resumen:

 

Roma, Nápoles y Pompeya en 10 días

 

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