Día 6: Roma – Piazza di Spagna, Villa Borghese, Piazza del Popolo…

Día 6: Roma – Piazza di Spagna, Villa Borghese, Piazza del Popolo…

Último día en la Ciudad Eterna antes de marcharnos a la sureña Nápoles. Vinimos desde Nápoles en tren regional el día de nuestra llegada al país transalpino y así regresaremos con salida a las 17h. Así pues, tenemos más de medio día por delante en Roma. Tenemos entradas para la Galería Borghese a las 9h y aprovecharemos para visitar algunos puntos que se nos han quedado en el tintero antes y después.

Piazza di Spagna

Aunque vinimos una noche, por muy increíble que parezca, todavía no nos habíamos acercado de día a las escalinatas de Trinità dei Monti en la plaza de España hasta hoy, ¡que ya nos vamos! Así de vacías nos las encontramos a las 8h.

Frente a la escalinata encontramos la fuente de La Barcaccia, esculpida por el padre de Bernini con la ayuda de su hijo. Lo del arte corría en la sangre de la familia, por lo visto.

Galería Borghese

Hablando de Bernini, sus obras se encuentran repartidas por toda la ciudad, pero es en la Galería Borghese donde podréis ver las que, en nuestra opinión, son las más logradas. La colección fue iniciada por el cardenal Scipione Borghese, primer mecenas de Bernini, además de coleccionista de la obra de Caravaggio. Ambos artistas son los protagonistas de la exhibición, pero también hay obras de renombre de Botticelli, Tiziano y Rafael Sanzio, por ejemplo.

La visita al museo, en un extremo del parque de Villa Borghese, funciona por turnos de 2h. Las entradas cuestan 15€ y marcan la hora de entrada. Las dos horas de visita están perfectamente calculadas para visitar las exposiciones de las dos plantas en las que se ubica el museo. A pesar de tener piezas preciosas, todo es muy abarcable y el tiempo basta. La planta superior está dedicada principalmente a la pintura.

mientras que en la planta inferior se encuentran las obras del mundo antiguo, entre las que cabe destacar los mosaicos de gladiadores del año 320, además de las esculturas de Bernini. De Bernini encontramos aquí el David, considerado una de las primeras esculturas barrocas.

También está el Rapto de Proserpina (por favor, mirad como se le clavan los dedos de mármol de Plutón, rey griego de los infiernos, en el muslo a la ninfa).

Y entre otras obras se encuentra también la famosa Apolo y Dafne, en la que podréis apreciar como la ninfa de las Metamorfosis de Ovidio se convierte en árbol para escapar del dios Apolo.

Quartiere Coppedè

Salimos de la Galería Borghese, ubicada en un extremo del parque homónimo, pero en lugar de recorrer este pulmón verde de la ciudad ahora, nos alejamos un poquito del centro para visitar el Quartiere Coppedè. En realidad, son cuatro manzanas que destacan por el estilo modernista del arquitecto Gino Coppedè. Comprende 18 palacios y 27 edificios alrededor de la plaza de las ranas, núcleo central del conjunto, al que se accede bajo el arco que une los Palacios de los Embajadores de la Vía Dora. Esta es una visita rápida, pero si tenéis tiempo, es curioso verlo.

Villa Borghese y Piazza del Popolo

Regresamos ahora sí a Villa Borghese y recorremos el parque desde la Galería Borghese hasta el otro extremo, la terraza del Pincio. Desde aquí se obtienen unas vistas inmejorables a la Piazza del Popolo.

La Piazza del Popolo es una de las plazas más célebres de Roma. En esta plaza hay varios monumentos, fruto de las modificaciones y añadidos que ordenaron diversos papas. Además de la Porta del Popolo, parte de la muralla aureliana, se encuentran en la plaza la iglesia de Santa María del Popolo, las fuentes de Neptuno y la diosa Roma en los laterales, el obelisco central

Mondo Arancina

Son la 1 del mediodía y ya nos ha entrado el hambre. Saliendo por la Porta del Popolo y a escasos metros encontramos este local, con varias sucursales en la ciudad, especializado en arancini, una croqueta siciliana que consiste en una bola de arroz con distintos rellenos que se reboza y se fríe. Aquí cuestan 2,5€ la unidad, así que se pueden probar de distintos sabores. Con 2-3 unidades uno se llena, pero a quien le apetezca acompañarlo de otros platos tienen también platos preparados, como la caponata, un guiso de verduras también típico del sur.

Últimas visitas

Nos quedan todavía unas horas antes de coger el tren, así que aprovechamos para pasar por delante del mausoleo de Augusto (completamente en obras) y el museo del Ara Pacis (cuesta 10€ entrar, pero podéis ver parte de este altar a la diosa romana de la Paz desde las cristaleras de fuera).

Paramos también, como no, a por un último helado romano en Giolitti. Este local es muy frecuentado por turistas y los precios son algo más altos que en otras heladerías, pero especialmente los helados de fruta están buenísimos.

Finalmente, echamos un último vistazo a la Fontana di Trevi y al Panteón, que nos quedan cerca, y nos dirigimos al alojamiento a recoger ya las maletas y ponemos rumbo a Nápoles.

En resumen:

 



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