Qué ver en Pont-Aven, Concarneau y Locronan en la Bretaña francesa

Tercer día de nuestra ruta de una semana en coche por la Bretaña francesa. Hoy es un día de visita de pueblos de diferentes estilos. Empezamos por Pont-Aven, inspiración de pintores de la talla de Gauguin. Seguimos a la ciudad portuaria fortificada de Concarneau. Finalmente, cambiamos de paisaje y nos vamos a Locronan y sus casitas de piedra de granito. ¿Nos acompañas?
Pont-Aven
Dónde aparcar
Pont-Aven puede ser complicado para aparcar a no ser que vayáis a primera hora de la mañana o última de la tarde… Nosotros madrugamos y aparcamos gratis en el aparcamiento 2 (Bois d’Amour), justo a la entrada del pueblo. Lo positivo es que al ser un pueblo muy pequeño, aunque aparquéis fuera del núcleo urbano, solo deberéis andar unos minutos.
Qué ver en Pont-Aven
Pont-Aven es un pueblo que ha crecido a las orillas del Aven, que discurre entre piedras redondeadas y pequeños saltos a lo largo de la localidad. Su fama se debe principalmente a que en el siglo XIX, un conjunto de artistas se instalaron en el pueblo inspirados por la belleza de su naturaleza. El más notable de ellos fue sin duda Gauguin, quien incluso fundó una escuela de artistas en 1886.

Recorrer el pueblo es cuestión de seguir las pasarelas y puentes que discurren a lo largo y ancho del Aven.

Capilla de Trémalo
El paseo por Pont-Aven puede combinarse con una ruta por el Bois d’Amour (Bosque del Amor), pero lo que no os podéis perder es sin duda la capilla de Trémalo, en la parte alta de la arboleda. Se puede acceder a pie (40 minutos ida y vuelta) o en coche. Nosotros optamos por la segunda opción para luego seguir nuestro itinerario a Concarneau directamente.
La capilla de Trémalo data del siglo XVI y está abierta a los visitantes de 10 a 18h en verano (hasta las 17h en invierno). Su exterior, rodeado por el verde del bosque, ya es en sí digno de visitar. En su interior alberga el Cristo policromado inspiración de Gauguin para su Cristo Amarillo.

Concarneau
Apenas 20 minutos al volante nos llevan a Concarneau, en la costa.
Dónde aparcar en Concarneau
El mejor lugar para dejar el coche en Concarneau (gratis) es en el aparcamiento de la estación. Aunque esté muy lleno, siempre hay gente que va y viene y no tendréis que esperar mucho para encontrar un espacio libre. Hay aparcamientos de pago más cerca del centro, pero desde la estación, tardaréis tan solo 10 minutos para llegar a la villa fortificada a pie.
Qué ver en Concarneau
La Ville-Close
El centro histórico de Concarneau es la Ville-Close, una fortificación construida sobre un islote. El resto de la ciudad portuaria creció desde este punto y es más moderna. Frente a la isla de la Ville Close se encuentra la plaza del 8 de mayo de 1945, donde se instala un mercadillo los viernes. Sin haberlo previsto, estamos coincidiendo con todos los días de mercado en nuestras visitas, como ya nos ocurrió en nuestro primer día en Vannes.
A la villa medieval se accede a través del puente de la rue Vauban, desde donde pueden verse las murallas y el campanario. La misma calle nos lleva hasta el centro de la villa fortificada, la plaza de Saint Guénolé.

Estuvimos dudando si visitar o no Concarneau debido a sus pequeñas dimensiones, ya que por ello es quizás el lugar donde más se sienten las aglomeraciones de nuestro itinerario por Bretaña. De hecho, la Ville Close puede recorrerse andando de punta a punta en 5 minutos y consta solamente de tres calles paralelas (una central y dos que colindan las murallas). Si vais a comer en la zona, os recomendamos que lo hagáis fuera de la zona fortificada, la diferencia de precios es abismal y la oferta está menos orientada al turismo.

El museo de la Pesca
El motivo por el cual la visita terminó valiendo la pena y por el que nos quedamos más tiempo del previsto en Concarneau fue el Musée de la Pêche (museo de la Pesca), justo a la entrada de la Ville Close. La entrada al museo cuesta 5€ y podéis dedicarle entre 1 y 2h a la visita. Abre todos los días excepto los lunes, de 10 a 19h en verano (hasta las 18h en invierno).
Este curioso museo se inauguró en 1961 en el edificio de un antiguo arsenal del puerto. Está enteramente dedicado a los diferentes métodos de pesca a través de la historia, el mundo y Bretaña en particular, así como a diferentes procesos de conservación del pescado. Hay tanto miniaturas como reproducciones a tamaño real.

A mitad de la exposición, podréis embarcar en el Hemérica. En este barco pesquero real se puede visitar la sala de máquinas, los camarotes, la zona de almacenaje del pescado, la cubierta… y hacerse una idea de cómo es vivir en el mar durante una salida de pesca.

Locronan
En Locronan, cambiamos el paisaje marítimo por la roca de granito. El trayecto desde Concarneau son unos 40 minutos.
Dónde aparcar en Locronan
Hasta ahora hemos tenido suerte y hemos aparcado siempre gratis por todo. En Locronan, sin embargo, no nos escapamos del parking de pago. Hay dos aparcamientos a ambos extremos del pueblo que no solamente están debidamente señalizados, sino que ya desde la carretera hay personal que os dirige hacia ellos. Tienen tarifa plana de 4€ al día.
Qué ver en Locronan
Como la mayoría de pueblos de Bretaña, Locronan tiene un centro histórico pequeño y muy fácil de explorar a fondo. El punto de interés central es la iglesia de Saint Ronan. Se trata de un personaje casi mítico de Bretaña al que se le atribuyen milagros, como salvar un cordero de las fauces de un lobo o protegerse a sí mismo del ataque de una horda de perros salvajes. También se le atribuye la cristianización de la región. El santo yace en una tumba en la capilla anexa del Pénity.

Los edificios del pueblo están todos construidos en granito, dándole una homogeneidad muy pintoresca. Podéis pasear por los alrededores de la iglesia y refrescaros con un helado de granja en Glaces Paysannes, por ejemplo. Tienen pocos sabores, pero los elaboran ellos mismos y están espectacularmente deliciosos.
Dos puntos de interés nos alejan un poco del casco histórico. El primero, cuesta abajo por la calle Moal, es la capilla de Notre-Dame de Bonne Nouvelle y su fuente.

El segundo, en la parte alta del pueblo, es la mansión de Kerguénolé. En este caso, no es tanto por el edificio en sí, sino por las vistas del pueblo que se obtienen desde allí y desde la calle Saint Maurice.

Otros destinos en la Bretaña francesa
Si estáis planeando una ruta en coche en la Bretaña francesa, no os perdáis nuestra sugerencia de itinerario en una semana. Ayer visitamos Auray, Carnac y la península de Quibéron y en la siguiente etapa nos vamos ya a la costa norte con varias rutas de senderismo en los cabos de Erquy y Fréhel.
En resumen:
Viajes seguros:
No olvides pedir la Tarjeta Sanitaria Europea antes de viajar por la Unión Europea. Además, por ser lector, pincha en la imagen y disfruta de 5% de descuento en tu seguro Heymondo para viajar a Bretaña o cualquier otro destino que tengas en tus planes. ¡Gracias!


