Día 14: Palenque – Cascadas de Roberto Barrios

Día 14: Palenque – Cascadas de Roberto Barrios

Después de tres días en San Cristóbal de Las Casas, toca la segunda etapa chiapaneca: Palenque, conocida por sus ruinas precolombinas y sus magníficas cascadas. Hoy vamos a descubrir una de estas cascadas, aprovechando que hemos llegado temprano y que tenemos todo el día por delante.

Cómo llegar a Palenque

Llegamos a Palenque en bus nocturno desde San Cristóbal de Las Casas. El trayecto en bus de ADO duró unas 8h, ya que pasa por Villahermosa. Este trayecto nos salió por 153 pesos (unos 7€, más barato que una noche de hotel). Hay una carretera más directa que une las dos localidades: la carretera de Ocosingo. Sin embargo, esta ruta sufre cortes frecuentes por parte de comunidades indígenas, algunas de ellas por cobro de una especie de impuesto revolucionario.

A parte, hay que tener en cuenta que es una carretera sinuosa, con muchas curvas cerradas y, sobre todo, muchos badenes. Lo de los badenes yo me lo tomaba a risa, hasta que condujimos en Yucatán y te obligan a frenar drásticamente cada poco, además de que algunos no están señalizados y uno se lleva sustos. Son apenas 215km pero el recorrido toma 5h.

Si vais en coche de alquiler, preguntad antes cómo está la situación en la carretera en San Cristóbal o en Palenque si hacéis la ruta al revés. En todo caso, se aconseja llevar algo de dinero en metálico por si acaso y evitar a toda costa la carretera de noche.

Otra manera de conectar ambos pueblos por la carretera de Ocosingo sería tomando un tour de San Cristóbal a las ruinas de Palenque. Normalmente suelen parar en ruta en las cascadas de Agua Azul y Misol-ha, llegando por la tarde a visitar las ruinas de Palenque. Para una ida y vuelta en un día son muchas horas de carretera. Otros tours dan la opción a los viajeros de quedarse luego en Palenque (mucho más recomendable). Además, no por ir en transporte turístico está salvado de los cortes. Si os pilla uno, pues hasta que reabra la carretera, con los consecuentes retrasos.

Nosotros no queríamos tomar ningún tour porque no queríamos pasarnos todo el día en la carretera. Tampoco queríamos visitar las ruinas de Palenque corriendo. Por ello, decidimos optar por el bus nocturno, que da un buen rodeo, pero la carretera es buena y no hay que preocuparse de los bloqueos.

Dónde alojarse en Palenque

Hay tres zonas de alojamiento en Palenque: el pueblo, la zona de las ruinas y La Cañada. El pueblo es bastante poco atractivo, aunque con opciones baratas de alojamiento. La oferta en la zona del sitio arqueológico consta principalmente de cabañas. Las hay a precios asequibles, pero el problema es el transporte. Finalmente, La Cañada es un área que se extiende entre el pueblo de Palenque y la estación de autobuses en la que tan solo hay hoteles y algunos restaurantes turísticos. Nosotros escogimos esta zona porque así estábamos a menos de 5 minutos de las paradas de bus.

Nos alojamos en la Casa Janaab. Se trata de un hotelito con habitaciones dobles con baño y aire acondicionado por unos 20€ la noche. Tienen recepción 24h y pensamos que estarían asociados al hotel adyacente, ya que por una tarifa simbólica se podía acceder a la piscina de este. Lo del aire acondicionado es un imprescindible en época húmeda en Palenque. Si en San Cristóbal la temperatura era aceptable y caía de noche, con momentos en que una chaqueta se hacía necesaria, en Palenque sudamos lo que no está escrito. Además, el aire frío aleja los mosquitos ;).

La piscina apetecía, pero tiramos de las fabulosas cascadas de esta región para refrescarnos estos días.

Cascadas Roberto Barrios

Bueno, bueno. ¿Os he dicho que este día era mi cumpleaños? Mis dos cosas preferidas del verano son viajar (obvio) y estar en remojo. Si no tenemos las playas de Mallorca cerca, buenas son unas cascadas. Así que en mi día especial, día de viaje en remojo.

Como hemos comentado, las excursiones a Palenque suelen incluir además de las ruinas, las cascadas de Agua Azul y Misol-ha. A Misol-ha iremos mañana. Por otra parte, vamos a pasar de Agua Azul, en primer lugar, está llena de turistas. En segundo lugar, en verano a causa de las lluvias torrenciales más que azules son marrones. Y finalmente, nos han dicho que aunque son bonitas de ver, no son muy apropiadas para nadar: la corriente es muy fuerte y apenas puedes compartir un ratito en una porción delimitada del agua con un montón de otra gente.

Entonces, ¿dónde vamos hoy? ¡Nos vamos a visitar las cascadas de Roberto Barrios!

Cómo llegar

En el pueblo de Palenque salen transportes colectivos a las cascadas. Nosotros no llegamos a la parada. Pedimos en otro lado indicaciones y nos dijeron que a ellos les venía de camino. Entonces, fuimos en transporte privado, una especie de camioneta pickup, que en unos 40 minutos nos dejó en la comunidad de Roberto Barrios por 50 pesos por persona.

Primeras impresiones

Se trata de una comunidad históricamente zapatista. Al entrar al pueblo, los carteles rezan lemas como “Aquí manda el pueblo, el gobierno obedece”. Además, cuentan con servicios gestionados autónomamente como una escuela o un centro de salud. Lejos de la guerrila armada del EZLN, esta comunidad se ha reinventado para explotar el atractivo turístico de sus recursos naturales de forma cooperativa. Por el camino veréis casetas de cobro, lo cual indica que en esta parte de Chiapas también podrían sufrirse bloqueos de vez en cuando.

Nada más llegar, hay una pequeña construcción en la que la comunidad cobra la entrada a las cascadas: 30 pesos (menos de 2€). No es obligatorio llevar chaleco salvavidas, pero se pueden alquilar aquí también. Desde la caseta, hay que caminar unos 400m hasta el río por un camino de tierra en cuyos lados se encuentran dos colmados que venden galletas, patatas de bolsa y bebidas, un local de pollos asados, un restaurante y algunas casas particulares que a media tarde salen a vender fruta. Y, por fin, llegamos.

Las cascadas

Estas cascadas son el paraíso en la tierra. No hay suficientes calificativos para describir la paz y el descanso del día que pasamos aquí. Frente al agua, podemos ir hacia la derecha, donde hay grandes lagunas y apenas un pequeño salto de agua. O podemos ir a la izquierda, donde nos esperan 5 saltos de agua turquesa. Apetece meterse en todas las piscinas naturales. Las hay de varios tamaños, con advertencias en el camino si son muy profundas. En todo caso, hay cuerdas para agarrarse en estos casos si uno no se siente muy seguro.

Nosotros hicimos la excursión hasta la última de las piscinas y luego fuimos ascendiendo durante la mañana mientras nos bañamos en casi todas ellas. Estuvimos prácticamente 1h30 solos, luego vinieron algunos turistas, pero no fue hasta por la tarde que había más aglomeración. Y aun así, estamos hablando de una veintena de personas por piscina, aproximadamente.

La segunda empezando del final fue nuestra piscina favorita, donde pasamos la mayor parte del tiempo. En esta, un hombre de la comunidad, mudo, nos hacía señas constantemente como para que nos tiráramos por la cascada. Nosotros lo tomamos por gracioso al principio, hasta que nos hizo una demostración. ¿Hola? ¿Nos podemos tirar por una cascada cual tobogán? Pues sí. La experiencia fue muy divertida, eso sí, para volver a subir sin tener que dar la vuelta descalzos por la selva había que trepar con una cuerda por un lado de la roca de la cascada y eso no fue tan chulo.

Después de comer, al final del día, pasamos un buen rato en una piscina como más estrecha, pero con una caída de agua preciosa y, sobre todo, lo que andábamos buscando: sombra.

Algunos apuntes:

Las cascadas están muy bien cuidadas, a pesar de que no se haya podido evitar que algunos visitantes irrespetuosos con la naturaleza marquen sus nombres o frases en la roca en algunos lugares. Siempre hay gente de la comunidad vigilando. No pueden tener ojos en todos lados, pero velan por la seguridad en el agua y fuera de ella, advirtiendo a los visitantes que no descuiden sus pertenencias, pues se ve que en alguna ocasión ha habido hurtos. Es cuestión de sentido común.

Conviene llevar crema solar biodegradable para no dañar el medio natural, así como gorra si vais a estar mucho tiempo al sol. En cuanto a la comida, se puede traer algo, pero nosotros nos las apañamos con el colmado para la merienda y un local de pollo asado para la comida. En las mismas cascadas, cerca de la entrada, hay también un restaurante de antojitos (tacos, quesadillas, etc.)

Las últimas minivans que regresan a Palenque lo hacen sobre las 17h. Procurad que no se os pase la hora, que aquí no llega Uber. Durante la espera tuvimos la suerte de ver algunos monos en su hábitat, otra muestra de que realmente esto es pura naturaleza.

Cena con encuentro sorpresa en Palenque

¿Os pasa que cuando vais a la playa luego os entra un hambre voraz? Pues imaginaos después de un día entero en unas cascadas. Hacemos el check-in en nuestra habitación de la Casa Janaab (esta mañana todavía no estaba lista) y después de una ducha, salimos a cenar a un local cercano, el restaurante Oaxaqueña.

El restaurante es muy sencillo, pero la comida está rica y las raciones son enormes. Tampoco está mal de precio.

Somos los únicos en el restaurante y al cabo de poco llega una pareja de españoles con una niña. Ella me suena un montón y no tengo ni idea de dónde. Al cabo de un rato, caemos en la cuenta. ¡Son los chicos de Dos Mochilas y Media! Nos vimos toooodos sus vídeos de Perú el año pasado para preparar el viaje. Para China también miramos unos cuantos. ¡Vaya casualidad! Al final de la cena, nos presentamos y al día siguiente nos volvimos a encontrar en la estación de bus. ¡Ahora también salimos en uno de sus vídeos!

En resumen:

Itinerario de 24 días en México



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