Lisboa en dos días (segunda parte: Bélem y más)

Lisboa en dos días (segunda parte: Bélem y más)

Como ya os contamos en la primera parte de nuestra visita a Lisboa, con dos días apretados se puede exprimir esta ciudad al máximo. Con tres o más días, podéis visitar los palacios de Sintra (a 40 minutos de la capital) o descubrir rincones más apartados de la ciudad. En la primera entrada encontraréis detalles de dónde alojarse en Lisboa, qué ver en el centro y Alfama y algunos lugares donde probar la gastronomía lisboeta.

En esta entrada os contamos cómo llegar y qué ver en el barrio de Bélem y otros atractivos de la ciudad.

Cómo moverse en Lisboa

Para el día de hoy, cargamos tarjeta de transporte para viajes ilimitados durante 24h. El precio son 6,4€ a los que tienes que añadir 0,5€ de la adquisición de la tarjeta VivaViagem si todavía no la tienes. Se puede comprar todo en las máquinas de la estación o preguntando en taquilla. A partir de 4 viajes al día, ya sale a cuenta.

Nuestro alojamiento se encuentra en Chiado, muy cerquita de la estación de Cais do Sodré, desde donde tomaremos el tranvía que nos llevará al barrio de Bélem. Para llegar a Bélem, no queda otra que usar transporte: está a unos 4-5km del centro de Lisboa. Los tranvías que llevan a esta zona no son los antiguos tranvías fotogénicos de la ciudad, sino que son mucho más modernos y hay mucha frecuencia. En unos 15-20 minutos habréis llegado a vuestro destino.

Barrio de Bélem

Torre de Bélem

Nuestra primera parada del día es la torre de Bélem. Con la marea baja y tan temprano, la tenemos prácticamente para nosotros solos. Se trata de una construcción militar sobre la desembocadura del río Tajo. Sirvió de torre de defensa, pero también de punto de partida de numerosos exploradores a las Américas y de mercaderes a Asia, luego fue prisión e incluso punto de recaudación de impuestos a la entrada de la ciudad. Actualmente es un imprescindible en cualquier visita a Lisboa.

Por la tarde volvimos para verla con la marea alta, totalmente rodeada de agua, y para soplar las velitas de mi 30 cumpleaños. Y, cómo no, sobre dos pastéis de nata de la fábrica original de Pastéis de Bélem.

De camino al siguiente punto de interés, pasamos frente al mapache de Bordalo II, un artista callejero portugueś que crea sus obras a partir de deshechos. Principalmente representa animales, en una crítica al consumismo y la destrucción de la naturaleza. Quizás os suene más el conejo de Vila Nova de Gaia en Oporto.

Monasterio de los Jerónimos

Segundo punto imprescindible del barrio, el monasterio de los Jerónimos. La entrada al templo es gratuita. Vale la pena entrar a contemplar la bóveda y las tumbas del escritor Luis de Camoes y del explorador Vasco da Gama, que abrió la ruta comercial con la Índia rodeando el cabo de Buena Esperanza.

Pero lo más destacable del monasterio es sin duda alguna el claustro. Éste sí es de pago y conviene hacerse con la entrada con antelación. Nosotros no lo hicimos pensando que no habría tanta gente y nos tocó hacer cola casi 1h bajo el sol en pleno agosto. Son 10€ (12€ combinada con el Museo de Arqueología, ubicado en el mismo recinto).

El claustro es de estilo manuelino, como la torre de Bélem, un estilo gótico propio de la época del reinado de Manuel I entre los siglos XV y XVI. Destacan los detalles exuberantes de sus columnas y arcos. ¡Nosotros lo visitamos sin expectativas y nos impresionó muchísimo! Si tenéis que pagar entrada en un solo sitio de Lisboa, tiene que ser este.

Salimos del monasterio con hambre, así que sin pensarlo mucho cruzamos la calle y comemos picanha y plato mixto de carne en la churrasquería de Bélem. Un local muy modesto y barato, donde vemos que comen sobre todo vendedores de los alrededores.  Con bebidas, nos sale la cuenta a 16,5€.

Además, está justo enfrente de la fábrica de Pasteis de Bélem, donde evidentemente vamos a por el postre. No os asustéis de la fila para llevar, avanza rápido. Hay una fila aparte para sentarse dentro también. Los pasteis cuestan 1,15€ la unidad. Aviso: ¡no podréis comer solo uno!

Monumento a los Descubrimientos

Otra parada en el barrio de Bélem: el monumento a los Descubrimientos. Se construyó en 1960 bajo la dictadura de Salazar para conmemorar los 500 años de la muerte del rey Enrique el Navegante, monarca durante la era de los exploradores portugueses. Su figura es la que se encuentra en la proa de este monumento en forma de carabela y se encuentra rodeado de otros reyes, exploradores y cartógrafos.

MAAT

No, no estamos en San Francisco. Desde el monumento de los Descubrimientos vemos un puente rojo muy parecido al Golden Gate que cruza el río Tajo. Sin embargo, fue construido también durante el mandato del dictador Salazar. De hecho, llevaba su nombre hasta que fue reemplazado por 25 de Abril, fecha en que se produjo la Revolución de los Claveles en 1974, restaurando la democracia en el país.

Andando a orillas del Tajo nos vamos acercando al puente para verlo mejor. Llegamos así hasta el MAAT (Museo de Arte, Arquitectura y Tecnología), cuya arquitectura es de ver.

Se encuentra justo al lado del Museo de la Electricidad, ubicado en la antigua central termoeléctrica Central Tejo, que abasteció de electricidad a la capital portuguesa. La entrada al MAAT y a este último museo es combinada. Nosotros no lo visitamos.

LX Factory

Finalizada nuestra visita de Bélem, cogemos un autobús para cambiar de barrio y nos vamos a Alcántara. Nuestro destino: el complejo LX Factory. Los edificios de una antigua fábrica téxtil, pegados al puente 25 de Abril, se han rehabilitado para albergar un conjunto de tiendas, bares y restaurantes.

Entre ellas, cabe destacar la librería Ler Devagar, conocida por su bicicleta flotante frente a un muro de libros, y sus curiosas exposiciones en la planta superior.

LX Factory un espacio imperdible para disfrutar de numerosos ejemplos de arte urbano. Está abierto a diario hasta las 2am, más tarde si se celebra algun evento.

Tranvía 28

Habiendo visitado toda esta zona de Lisboa, ahora queremos repetir algunos de los puntos que recorrimos en nuestro primer día en el centro de la ciudad. Para ello, vamos a tomar el tranvía 28, el más turístico de la ciudad, ya que realiza paradas en diversos atractivos del centro y del barrio de Alfama.

El tranvía 28 suele estar muy, muy concurrido. Los veréis pasar a todas horas hasta los topes. Si aspiráis a ir sentados, lo mejor es subirse en alguna de sus primeras paradas. Nosotros nos subimos en Estrela, porque un bus desde la Lx Factory nos dejaba cerca de esa parada, pero cualquiera de los extremos vale. Podéis comprobar el recorrido aquí.

El billete sencillo de tranvía cuesta 2,9€. Gratuito con la LisboaCard o incluído en el pase diario de transporte que hemos adquirido esta mañana por 6,4€.

Extra día 3:

¿Tenéis más tiempo en Lisboa? Un tercer día en Lisboa permite visitar los palacios y monumentos de la cercana ciudad de Sintra. Si ya habéis hecho esta excursión de un día desde la ciudad, tenéis mucho más tiempo para disfrutar de la ciudad de forma más detenida, por ejemplo, entrando a sus múltiples museos y sacándole partido a la LisboaCard.

Otros planes alternativos incluyen la visita del espacio cultural ubicado en la antigua Fábrica Braço da Prata, fuera de los típicos itinerarios turísticos.

Mercado de Arroios

Nosotros dejamos estas visitas en Lisboa para una próxima vez y, en su lugar, nos acercamos al Mercado de Arroios, un curioso recinto octogonal donde se vende producto local.

En la parte exterior del mercado se ubican diversos locales de restauración. En concreto, en el local Ha Tapas no Mercado podréis probar productos frescos portugueses de primera calidad a buen precio. Tienen una oferta de menú que incluye una sopa y unas tostas riquísimas. Las tablas de quesos estan también para morirse de gusto. La tabla, dos menús y cerveza nos salieron por 23€.

Justo al lado de este local, hay también un restaurante de comida de Medio Oriente regentado por refugiados llamado Mezze. Aunque no lo probamos, estaba hasta los topes y todo tenía muy buena pinta. Puede ser una opción a considerar si queréis variar la dieta portuguesa o probar nuevos platos internacionales.

Y del mercado de Arroios nos vamos a la estación de autobuses de Oriente, desde dónde salimos dentro de poco hacia nuestra siguiente parada en el viaje: Oporto.

En resumen:

Itinerario de 10 días en Portugal



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