Qué ver en Delfos y alrededores

Delfos fue mi sitio arqueológico favorito en nuestra ruta de 10 días por Grecia continental. No es de extrañar que fuera conocido como «el ombligo del mundo». Su importancia radica en el hecho que albergó el oráculo más famoso de la antigüedad. El oráculo de Delfos no solo fue un lugar de consulta espiritual, sino que también tuvo un gran impacto en la política y la vida social de la época. Reyes, guerreros y ciudadanos comunes acudían a Delfos desde todos los rincones de Grecia en busca de guía antes de tomar decisiones importantes, como iniciar guerras o fundar colonias. ¿Nos acompañas a visitarlo?
Cómo llegar a Delfos
El trayecto desde Atenas o desde Meteora a Delfos toma unas 3h en coche de alquiler. Nosotros fuimos desde Meteora como parte de nuestra ruta en coche de 10 días por Grecia continental.
Es posible llegar a Delfos en autobús desde Atenas. Desde Meteora, la logística se vuelve complicada, ya que se requieren tres trasbordos y el tiempo de viaje se duplica fácilmente hasta las 6h.
También se puede visitar Delfos en un tour guiado desde Atenas en un día. Además, hay tours de dos días o tres días que combinan las ruinas de Delfos y los monasterios de Meteora.
Dónde alojarse en Delfos
El pueblo de Delfos no es muy grande, así que no hay mucha diferencia según la zona donde os quedéis. Nosotros elegimos el Arion Hotel por precios competitivos y porque incluía un copioso desayuno. Resultó ser comodísimo y nos trataron genial. En general, los precios de los hoteles
Qué ver en Delfos
Delfos se puede visitar a diario de 8 a 20h en verano (hasta las 15h30 en invierno). La entrada al recinto arqueológico (12€ / 6€ en temporada baja) incluye acceso al museo. El templo de Atenea Pronaia, algo alejado del recinto principal se puede visitar gratuitamente.
Sitio arqueológico
El Oráculo de Delfos, en la ladera del monte Parnaso, era uno de los más venerados de la antigua Grecia. Acudían personas de todo Grecia en busca de profecías y consejos, que eran considerados como la voz de los dioses. El acceso al templo de Apolo, donde se ubicaba el oráculo, se hacía por la Vía Sacra.

Las profecías… ¡no eran gratis! A lo largo de la Vía Sacra se alineaban los «tesoros»: pequeños santuarios construidos por las diferentes ciudades-estado para guardar las ofrendas a Apolo y pedir buena fortuna o agradecer sus respuestas. Actualmente, la mayoría de los Tesoros se encuentran en ruinas, con la excepción del Tesoro de Atenas, que fue reconstruido.

Al final de la Vía Sacra se encuentran los restos del santuario de Apolo. ¿Pero quién daba las profecías? Las Pitias (de aquí viene la palabra «pitonisa») eran sacerdotisas que vivían en el templo de Apolo. Se sentaban a escuchar las peticiones de los visitantes cerca de una grieta de la que se dice que emanaban vapores. Entonces, entraban en un estado de trance y transmitían los mensajes del oráculo. Las respuestas eran siempre enigmáticas y se prestaban a diversas interpretaciones. Los sacerdotes eran luego los encargados de interpretarlas.

Además de ser un centro espiritual, gracias a las donaciones de las ciudades y los consultores, Delfos floreció económica y culturalmente. Por este motivo, otro de los mayores atractivos del recinto arqueológico es el teatro. Como la mayoría de teatros griegos, se aprovechó la ladera de la montaña para construir las gradas, aquí en un entorno inigualable.

Los eventos culturales y representaciones teatrales, musicales y poéticas eran parte de los Juegos Píticos, que incluían también deportes. En lo alto del recinto se pueden ver los restos del estadio.

Museo del sitio
El museo del sitio no es muy grande, pero alberga piezas imperdibles para el viajero. Una visita de sus salas es un recorrido cronológico desde los orígenes del santuario, la época arcaica y el período helenístico y romano hasta la decadencia del oráculo. Se pueden ver las esculturas de los frisos de los tesoros de Sifnos y Atenas, además de ofrendas, una esfinge y un ónfalo (representación del ombligo del mundo), entre otros.

La pieza más bonita del museo es sin duda el Auriga. Las estatuas griegas de bronce que han sobrevivido hasta nuestros días han sido mayoritariamente rescatadas de naufragios. El auriga, no obstante, quedó enterrada y fue descubierta en 1896 en Delfos. La escultura data del siglo V a.C. y representa un conductor de carros. La figura puede relacionarse con las competiciones de carros que tenían lugar durante los Juegos Píticos. La expresión de la cara de la escultura es sublime, muy realista y detallada. Si os fijáis, ¡hasta tiene pestañas!

Santuario de Atenea Pronaia
Aunque el recinto principal y el museo están el uno junto al otro, no podéis iros de Delfos sin hacer una parada en el santuario de Atenea Pronaia. Está a unos diez minutos andando desde el aparcamiento principal siguiendo la misma carretera. El acceso a esta zona no requiere entrada.

«Pronaia» significa «delante del templo» y se refiere a que este santuario dedicado a la diosa Atenea era el primero que se encontraban los peregrinos al llegar al monte Parnaso. Junto al tolos (de forma redonda y en estilo jónico) que albergaba la estatua de la diosa, se ubican las ruinas de dos tesoros.
Alrededores de Delfos
La visita a Delfos os llevará una mañana entera. Para completar el día, podéis acercaros al monasterio ortodoxo de Osios Loukas y parar de camino en el pueblo de Arachova (total 1h de recorrido), si os dirigís hacia Atenas.
Si vais en sentido contrario, como nosotros, en dirección a Olímpia, una parada pintoresca puede ser el pueblo costero de Galaxidi, a 40 minutos en coche entre olivares primero y bordeando el mar, luego. Galaxidi es una localidad turística para los griegos, de modo que aunque recibe visitantes, no encontraréis grandes aglomeraciones y el ambiente es muy tranquilo.

Al viajar con un bebé, nosotros comimos en un restaurante del puerto y paseamos un rato antes de seguir con nuestra ruta hacia Olímpia, parando a dormir en otro pueblecito costero, Monastiraki. Si no os importa conducir, es bastante factible seguir hasta Olímpia en el mismo día, aunque hay que tener en cuenta que son 3h30 de camino en total desde Delfos. Implica cruzar el puente de Patras, que une esta zona del continente con la península del Peloponeso. Cruzar los casi 3km del puente tiene un peaje de unos 14€.

En resumen:
Ruta de 10 días en coche por Grecia continental
¡Viaja con seguro!
No olvides pedir la Tarjeta Sanitaria Europea antes de viajar por la Unión Europea. Además, por ser lector, pincha en la imagen y disfruta de 5% de descuento en tu seguro Heymondo para viajar a Grecia o cualquier otro destino que tengas en tus planes.


