Día 1: Pirámides de Giza

Día 1: Pirámides de Giza

Las pirámides de Giza son lo primero que nos viene a la mente al oír hablar de Egitpo, la única de las siete maravillas del mundo antiguo que todavía perdura. Y la más antigua: la pirámide de Keops, la primera del conjunto, se concluyó en el 2750aC.

Al estar alojados justo enfrente de la entrada de la esfinge, fue nuestra primera visita en el país. Giza fue también nuestra base para explorar la ciudad de El Cairo en dos días. ¡Pero primero tenemos que llegar!

Del aeropuerto a Giza o a El Cairo

Nuestro vuelo llegó a El Cairo a las 2 de la madrugada. Antes de salir de la terminal hay que hacerse con el visado (a no ser que lo hayáis hecho en línea con anterioridad), cambiar divisa, comprar una tarjeta SIM… Todo es muy sencillo y os lo contamos en la entrada resumen de nuestro itinerario de 10 días en Egipto sin crucero.

La tarjeta SIM no es un imprescindible pero sí recomendable. Principalmente, la usamos para Uber y evitar regateos innecesarios. Con la aplicación, el precio del trayecto viene marcado y no hay discusiones ni engaños. Para muestra de nuestra recomendación, podéis ver lo que nos pasó con el único taxi que cogimos para ir a Dashur y Saqqara.

Del aeropuerto a Giza, un Uber nos salió por 180EGP. Al centro de El Cairo cuesta unos 120EGP-150EGP dependiendo de la zona. Todo esto en horas sin tráfico (de noche). Seguramente de día con los atascos sea algo más caro, aunque no mucho.

Dónde alojarse en Giza

En Giza nos alojamos en el Atlantis Pyramids Inn. Está ubicado en un callejón pegado a la pared que rodea el recinto de las pirámides. El establecimiento es sencillo, pero cuenta con habitaciones con baño grandes y limpias. Y lo mejor de todo, la espectacular terraza desde donde puedes disfrutar de un desayuno tradicional abundante cara a cara con la esfinge. Nos costó 25€ la noche la habitación con desayuno. Con estas vistas, un regalo.

Los hay incluso más baratos en esta zona de Giza, ya que es un lugar bastante humilde con muchos hostales. La zona hotelera, con las grandes cadenas de alojamiento, se encuentra en la entrada opuesta a la esfinge.

Visita a las pirámides

Entradas

Hay dos entradas a las pirámides: la de la esfinge y la principal, en la zona hotelera. No nos acercamos a la otra entrada, pero la de la esfinge es MUY caótica. Las entradas se venden en una venta


nilla mal cuidada donde nos dio la sensación que había más guías acosadores que visitantes comprando entradas. Un preludio de las ofertas insistentes para subir a camello o comprar pañuelos y recuerdos en el interior del recinto.

Las entradas cuestan 200EGP. Si queréis entrar al interior de la Gran Pirámide, son 200EGP más. Nosotros no lo hicimos porque íbamos a entrar a la Pirámide Roja de Dashur otro día. Si os interesa, tened en cuenta que tenéis que comprar la entrada a la Gran Pirámide en la ventanilla. No se venden entradas en el interior del recinto.

Esfinge

Al acceder al recinto por esta entrada, lo primero que vemos es la esfinge. Esta estatua tallada de un solo bloque se yergue en la arena frente a las pirámides. Se calcula que se construyó junto a la segunda pirámide alrededor del 2500aC. Circulan múltiples interpretaciones del simbolismo de la esfinge y de su falta de nariz. La más extendida es que representaba a la realeza, ya que la cara correspondería al faraón Kefrén, enterrado en la segunda pirámide.

De la nariz, aunque lo más probable es que cayera por la erosión, otra de las teorías dice que la tiraron a propósito los agricultores cuando se abandonó el culto a los antiguos dioses. Nosotros preferimos pensar que algo tuvo que ver Obélix en todo esto.

Pirámides

La meseta de Giza se convirtió en la necrópolis de la ciudad de Memfis (antigua capital del reino) hace alrededor de 5000 años. Sin embargo, estas pirámides no fueron las primeras. Las precedieron las pirámides de Saqqara y luego las de Dashur, que visitamos en unos días.

En Giza hay tres pirámides principales. La Gran Pirámide es la más antigua y la más grande, con 230m de lado. Se la conoce como pirámide de Keops, aunque Keops era el arquitecto y el faraón que se enterró en ella fue Jufú. 

La siguiente pirámide en tamaño es la de Kefrén, hijo de Jufú. Destaca porque preserva parte del revestimiento de las paredes en la cúspide.

Finalmente, la más pequeñita es la de Micerinos, hijo de Kefrén. Este cambio notable de tamaño puede deberse a un declive de poder o quizás a un cambio de prioridades en cuanto al gasto que supusieron estas megaconstrucciones. Frente a la pirámide de Kefrén se encuentran tres pirámides de menor tamaño, las de las reinas. Como curiosidad, un sultán de El Cairo quiso desmantelar las pirámides en el siglo XII y quiso iniciar con la más fácil, la más pequeña, aunque por suerte, sin éxito.

Para obtener las mejores vistas de las pirámides y escapar del tumulto de camellos, caballos y carros que se ofrecen a pasear a los turistas por la necrópolis, tenéis que ir más allá de la pirámide de Micerinos y colocaros frente a las pirámides de las reinas, a una cierta distancia. También cabe la posibilidad de andar hasta el punto panorámico, aunque allí paran buses y, por lo tanto, pierde el componente de calma.

Espectáculo de luces

Cada noche hay un espectáculo de luces en las pirámides de Giza, al que suelen acudir muchos tours organizados. Podéis ir también por libre, pero en nuestra opinión no vale la pena. Nosotros lo vimos gratis desde la terraza del Atlantis Pyramids Inn, donde nos alojábamos, y la verdad es que nos costó quedarnos en la terraza hasta el final del espectáculo. Hay una grabación que cuenta la historia de las pirámides y un juego de luces bastante básico que ilumina las pirámides en verde, blanco y rojo, pero poca cosa más.

Dónde comer en Giza

Justo enfrente de las pirámides hay un KFC y varios locales de comida rápida, que pueden ser una opción si andáis con prisa.

Sin embago, nosotros os recomendamos andar un poco más (5 minutos) hasta El Gizawy. Es muy local y a la hora de comer veréis grandes aglomeraciones de gente de la zona que va a comprar comida para llevar. También hay unas cuantas mesas para comer allí, aunque la higiene no hace acto de presencia. Sirven falafel, ful (plato a base de habas), albóndigas de cordero, etc. Creo que fue el único lugar donde de verdad nos cobraron precios no turísticos y comimos genial por entre 1 y 2€ cada uno. Podéis ver el local a la izquierda de la foto, frente a la mezquita.

Un poco más allá, como si os fuérais a ir andando a El Cairo y cruzando la avenida, hay un local de carne asada buenísimo. No sabemos cómo se llama, pero aquí tenéis una foto de la entrada. El ambiente es totalmente local, no hay turistas.

En las inmediaciones hay varios pastelerías de dulces. Sea aquí o en otro sitio, no podéis dejar de probar la deliciosa kunafa (o knafeh), a base de una pasta de fideos y queso fresco. La comimos sola o con distintos recubrimientos (mango, crema, dátiles) a lo largo del viaje.

En resumen:

Itinerario de 10 días en Egipto sin crucero

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