Berlín (I): la Isla de los Museos y el distrito de Mitte

Berlín (I): la Isla de los Museos y el distrito de Mitte

Llegamos aproximadamente a las 20h a nuestra última parada de Interrail en Europa Central: Berlín, donde pasaremos tres días explorando todo lo que ofrece la capital germana. Berlín es la urbe más moderna y cosmopolita de las que hemos visitado en este Interrail, una ciudad que combina antigüedad y vanguardia. Por sus grandes dimensiones, dividimos nuestra visita a la ciudad por barrios. En esta entrada, os contamos qué ver en la Isla de los Museos y el distrito de Mitte. En la próxima, os hablaremos de Charlottenburg y Tiergarten; Friedrichschain y Kreuzberg.

Dónde alojarse

Después de visitar capitales y ciudades relativamente baratas en nuestro recorrido, los precios en Berlín nos parecen desorbitados. Hay zonas totalmente prohibitivas en el centro, pero la buena noticia es que el transporte público es una gozada y en pocos minutos se llega al centro. Por eso, nosotros optamos por alojarnos en una habitación de Airbnb en el distrito de Prenzlauerberg, a 10 minutos en tranvía de Alexanderplatz.

La verdad es que nos tocó una habitación fabulosa y la organización de la casa era impoluta. Además, nos encantó que la dueña tuviera un mapa enorme de la zona del barrio en la que nos encontrábamos con anotaciones de sus lugares favoritos. Le hicimos caso para la cena y fue espectacular. En fin, que si todavía no conocéis Airbnb y queréis probarlo cuando visitéis Berlín, os dejamos un descuento de 35€ si os registráis aquí.

Qué ver en Mitte

La Isla de los Museos

Empezamos nuestra ruta por el barrio más céntrico de Berlín después de un breve trayecto en tranvía a Alexanderplatz y unos 15 minutos andando hasta la Isla de los Museos, un pequeño islote en medio del río Spree donde se exhiben algunas de las obras de arte más conocidas y bellas del mundo. En concreto, los cinco museos de fama internacional que se encuentran en la isla son: el Museo del Pérgamo, el Museo Bode, el Museo Altes (Antiguo), el Museo Neues (Nuevo) y la Antigua Galería Nacional.

Las entradas a los museos individualmente cuestan entre 10 y 12€ (la reducida por la mitad), pero por poco que vayáis a visitar 2 ya os sale más a cuenta compraros la entrada conjunta a todos los museos que sale por 18€ los adultos y 9€ para estudiantes.

Las entradas a este complejo museístico pueden comprarse en línea con antelación y, de hecho, es muy recomendable hacerlo así, ya que se forman dos colas: una para los que ya van con ticket y otra para los que no. Con entrada y a primera hora de la mañana en verano ya hay que esperar, así que vale la pena prevenir.

Nosotros optamos por visitar dos de los museos con la entrada conjunta: el Museo del Pérgamo y el Museo Neues.

En el Museo del Pérgamo nos llevamos una pequeña gran decepción. Gran, porque resulta que la sala que alberga el altar del Pérgamo que da nombre al museo permanece en obras hasta 2019. Pequeña, porque, mira… Una excusa para volver a Berlín y, además, el museo tiene otras grandiosas obras que pronto nos hacen olvidar que nos perdemos la estrella del museo. Entre ellas, nos encontramos con la imponente puerta de Ishtar, una de las puertas de la muralla de Babilonia, que mandó construir Nabucodonosor II. Destaca por sus enormes dimensiones, el color azulado de la cerámica y sus inmensas figuras doradas de leones, toros y seres mitológicos.

babilonia

Además, desde la puerta se reproduce en el pasillo del museo la vía procesional, que lleva hasta catorce salas donde pueden verse otros objetos de la Antigua Babilonia,  procedentes de excavaciones en Iraq y Siria, incluida una copia del código de Hammurabi, uno de los primeros conjuntos de leyes jamás escritos.

DSCF4591-min

En otra sección del museo encontramos la puerta del mercado romano de Mileto, que marcaba la entrada del ágora al mercado.

DSCF4602-min

Finalmente, cabe destacar la sección del museo dedicada al arte islámico, que recorremos antes de salir en dirección al Museo Neues.

Esta mañana hemos tenido que hacer un poco de cola para entrar al Museo del Pérgamo a primera hora, pero no hemos tenido que esperar en el Neues. Empezamos la visita por el patio egipcio, donde pueden verse papiros, artefactos del Antiguo Egipto, sarcófagos e incluso algunas momias.

papiros

Seguimos nuestro recorrido por la planta baja hacia el patio griego, repleto de esculturas clásicas antes de subir a las plantas superiores. Allí encontramos docenas de piezas de arte del Paleolítico a la Edad Media, desde esqueletos de animales hasta esta curiosa y realista escultura, conocida como la Cabeza Verde de Berlín, del Antiguo Egipto.

DSCF4605-min

Desafortunadamente, la «cabeza» más conocida del Museo no se puede fotografiar, pero seguro que todos tenéis una vívida imagen de ella en vuestra mente: el busto de Nefertiti. Se trata de una reina egipcia, esposa del faraón Akenatón, famosa por su belleza y por el misterio alrededor de su figura.

Otra de las joyas del Museo Neues se encuentra en una sala totalmente a oscuras y data de la edad de bronce: se trata del Sombrero Dorado de Berlín, un sombrero alargado de oro con inscripciones que tenía un uso ceremonial además de calendárico.

IMG_20150826_001701

Una vez que salimos de los museos, nos damos un pequeño paseo alrededor de la Catedral de Berlín y su asombrosa cúpula. Al fondo, se distingue la torre de la televisión de Alexanderplatz.

DSCF4613-min

Unter den Linden

Y seguimos nuestro camino hacia Unter den Linden, un amplio bulevar, vestigio del pasado imperial de Berlín que por desgracia se encontraba completamente sumido en las obras de una nueva línea de metro, con grúas por todos lados eclipsando la sombra de los tilos que dan nombre a la avenida.

unter den linden

Vale la pena acercarse a Bebelplatz, una plaza situada al principio de Unter den Linden, que fue escenario de una de las infames quemas de libros de los nazis. En concreto, un grupo de afines al régimen nacionalsocialista amontonaron los libros de las bibliotecas universitarias que consideraban «impuros» y les prendieron fuego. Para recordar este episodio en el que más que papel se quemaron ideas, hay un pequeño memorial en la plaza: una placa de cristal en medio del empedrado bajo el que puede verse una sala rodeada de estanterías vacías, suficientemente grande como para almacenar los aproximadamente 20.000 libros que se destruyeron aquella noche.

IMG_20150828_153712

En un tono completamente distinto y como curiosidad, en la avenida Unter den Linden podréis visitar también una tienda peculiar, dedicada al icono del Ampelmann, el simpático hombrecillo del semáforo que se popularizó en el Berlín Oriental y que hace varios años ha vuelto no solo a las calles sino también bajo todas las formas de merchandising imaginables: cojines, bolígrafos, posavasos, llaveros, posters…

DSCF4618-min

Gendarmenmarkt

En vistas de las obras que cubren gran parte de Unter den Linden, decidimos desviarnos un poco hacia el sur hasta llegar a Gendarmenmarkt o plaza del mercado, en la que se alzan tres edificios emblemáticos de la ciudad. El edificio central es la Sala de Conciertos (Konzerthaus), hogar de la Orquesta Sinfónica, y a ambos lados se sitúan la Catedral Francesa y la Catedral Alemana, prácticamente idénticas entre sí, dándole un aspecto prácticamente simétrico a la plaza.

DSCF4675-min

Nos sentamos un rato a descansar en la escalinata de la Sala de Conciertos, ya que casualmente están tocando un concierto fuera, y luego seguimos nuestro camino, esta vez por Friedrichstrasse, una amplia calle comercial, de vuelta a Unter den Linden.

Puerta de Brandenburgo

De nuevo en la avenida, ya vislumbramos al fondo la silueta de la famosa Puerta de Brandenburgo en la plaza París, donde también se encuentran las embajadas americana y francesa. Símbolo de la ciudad, la Puerta fue construida por el káiser Federico Guillermo II de Prusia como puerta de entrada a la ciudad y símbolo de paz. Sin embargo, no todo ha sido paz para la Puerta de Bradenburgo y muchas imágenes históricas nos la muestran como escenario de episodios de la Segunda Guerra Mundial o como telón de fondo del Muro de Berlín, que separó la zona este y oeste de la ciudad durante la Guerra Fría. La cuadriga que corona la parte superior del monumento también tiene una historia curiosa: Napoleón se la llevó a París tras ganar una batallar a los prusianos en 1806.

DSCF4696-min

Memorial del Holocausto

Al cruzar la Puerta de Brandenburgo, si uno se dirige unos pocos metros al sur, se encuentra el Memorial de los Judíos Asesinados en el Holocausto. Se trata de un conjunto de 2711 bloques rectangulares de cemento, de diversa altura, que se extienden por 19.000 metros cuadrados. Las interpretaciones del monumento son varias: desde aquellos que afirman que su estética es la de un cementerio hasta los que consideran que su disposición evoca la rigidez y la frialdad del régimen nazi. Sea como sea, lo que sentimos nosotros es que cuando uno se adentra entre los bloques pierde de vista los edificios de la ciudad y se aleja del ruido, lo cual crea una sensación de aislamiento y propicia la reflexión.

DSCF4627

El monumento nunca ha estado libre de críticas: desde los que son de la opinión que un memorial de tales dimensiones no hace más que dejar abierta una cicatriz de culpa y vergüenza en el pueblo alemán hasta los que se quejan de que solo conmemore las pérdidas de la comunidad judía (aunque en este sentido, se han ido construyendo otros pequeños monumentos a los homosexuales y los gitanos, por ejemplo, en el vecino Tiergarten). Sin duda, lo más polémico del monumento fue la solución ofrecida para evitar graffitis en la superficie de los bloques. En concreto, se aplicó un recubrimiento especial para que no se adhiriera la pintura. La controversia fue que la marca fabricante del recubrimiento fue precisamente la misma empresa química que proveía al régimen el gas Zyklon-B que se usaba para el exterminio en los campos de concentración. Será irónico e incluso inconcebible, pero nos demuestra como prácticamente toda la industria alemana se volcó en apoyar al régimen y la dificultad de encontrar hoy en día alguna que no tuviera algún tipo de vinculación al nazismo en su época.

El Reichstag

Se acerca el ocaso y nos queda una visita por hoy: el edificio parlamentario del Reichstag. Hacemos algo de tiempo en el césped enfrente del edificio hasta que llega la hora de entrar.

IMG_20150826_000450

La entrada es gratuita pero se tiene que reservar con antelación en la página web oficial, donde se pueden escoger hasta tres días y tres horas (hay visitas cada 15 minutos durante todo el día) y luego, al cabo de unas horas o días se recibe una confirmación de visita al correo electrónico proporcionado.

La visita consiste en recorrer la pasarela en espiral de la cúpula de cristal, obra del arquitecto Norman Foster. Después de pasar varios controles de seguridad, los visitantes reciben una audioguía que recomienda las paradas que se pueden ir haciendo durante el recorrido: para observar edificios importantes alrededor o para vislumbrar el Parlamento alemán a través del suelo acristalado.

IMG_20150825_210953

Una vez terminado el itinerario interior, se puede salir a la terraza y ver la cúpula desde fuera. Nosotros lo hicimos bien al atardecer, de modo que pudimos ver la panorámica de Berlín de día y de noche.

IMG_20150825_203428

Al terminar, buscamos la parada de metro mas cercana, que resulta ser Bradenburger Tor, y en Alexanderplatz transferimos al tranvía que nos lleva hasta el apartamento en el barrio residencial de Prenzlauerberg.

IMG_20150826_001535

En resumen:

Interrail por Europa Central en 15 días



6 pensamientos sobre “Berlín (I): la Isla de los Museos y el distrito de Mitte”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *